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¤Rivendel¤

"Saliendo de la duda, saliendo de las tinieblas vengo cantando al sol, y desnudo mi espada"

 

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Temas

¿Eran Maiar las Grandes Águilas?

aguila2.JPG"Y entonces Manwë despertó y fue al encuentro de Yavanna en Ezellohar, y se sentó junto a ella bajo los Dos Árboles. Y Manwë dijo: -Oh, Kementári, Eru ha hablado diciendo: ‘¿Supone, pues, alguno de los Valar que no escuché toda la Canción, aun el mínimo sonido de la mínima voz? ¡Oíd! Cuando los Hijos despierten, el pensamiento de Yavanna despertará también, y convocará espíritus venidos de lejos, e irán entre los kelvar y los olvar, y algunos se albergarán en ellos, y serán tenidos en reverencia, y su justa cólera será temida. Por un tiempo: mientras los Primeros Nacidos tengan dominio y los Segundos sean jóvenes.’ Pero ¿no recuerdas, Kementári, que tu canto no siempre estuvo solo? ¿No se encontraron tu pensamiento y el mío y remontamos el vuelo juntos como los grandes pájaros que se elevan sobre las nubes? Eso también advendrá por obra de la atenta mirada de Ilúvatar, y antes que los Hijos despierten, aparecerán las Águilas de los Señores de Occidente, con alas parecidas al viento. Se complació entonces Yavanna y se puso de pie tendiendo los brazos a los cielos, y dijo: -Altos crecerán los árboles de Kementári: ¡que las Águilas del Rey moren en ellos!" (El Silmarillion, "De Aüle y Yavanna")

Puede decirse que éste es nuestro primer encuentro con las Águilas dentro de la obra "acabada" de Tolkien (y debe entenderse "primer encuentro" en relación a la cronología de Arda, pues las Águilas ya habían aparecido mucho antes en El Hobbit). En este texto ya se nos proporciona alguna información, pero no encontramos en él ninguna respuesta a nuestra duda.
Se dice, eso sí, que fueron convocados espíritus para que habitaran entre los kelvar y los olvar, o lo que es lo mismo, entre los animales y las plantas. Las Águilas, que se cuentan entre los kelvar, estarían habitadas por "espíritus venidos de lejos", pero ¿quiere esto decir que son Maiar?

"-¿Qué es todo ese tumulto en el bosque? -dijo el Señor de las Águilas. Estaba posado, negro a la luz de la luna, en la cima de una solitaria cumbre rocosa del borde oriental de las montañas-. ¡Oigo voces de lobos! ¿Andarán los trasgos de fechorías en los bosques?... Pero las Águilas tienen ojos penetrantes y pueden ver cosas pequeñas desde una gran distancia. El Señor de las Águilas de las Montañas Nubladas tenía ojos capaces de mirar al sol sin un parpadeo y de ver un conejo que se movía allá abajo a una milla a la luz pálida de la luna… Las Águilas no son aves bondadosas. Algunas son cobardes y crueles. Pero la raza ancestral de las montañas del norte era la más grande de todas. Altivas y fuertes, y de noble corazón, no querían a los trasgos, ni los temían." (El Hobbit, "De la sartén al fuego")

A juzgar por este texto nuestra duda parece resuelta: las Águilas no son Maiar, aparentemente sólo son aves.
Sin embargo resulta cuando menos sorprendente que un ave pueda hablar. Pero claro, hay que tener en cuenta que este fragmento está extraído de El Hobbit, que aunque es un magnífico relato se permite ciertas licencias (debidas en gran parte a su aire de cuento infantil) que en algunos casos no se ajusta a la seriedad del resto de la cosmogonía de la obra de Tolkien. Es sólo por eso que quizá (al menos en ciertos aspectos) no haya que darle toda la credibilidad que aparentemente nos brinda.
Por lo tanto es necesario comprobar si, en textos posteriores, esta idea de las "Águilas parlantes" fue abandonada o si por el contrario se mantuvo.

"Esto fue la ruina del plan de Saruman. Pues Radagast no tenía razones para no hacer lo que yo le había pedido, y cabalgó hacia el Bosque Negro donde contaba con viejos amigos. Y las Águilas de las Montañas volaron lejos y alrededor, y vieron muchas cosas: la concentración de lobos y el alistamiento de Orcos; y los Nueve jinetes que iban de acá para allá; y oyeron de la huída de Gollum. Y enviaron un mensajero para que me llevara esas noticias.
Así ocurrió que una noche de luna, ya terminado el verano, Gwaihir el Señor de los Vientos, la más rápida de las Grandes Águilas, llegó de pronto a Orthanc; y me encontró de pie en la cima de la torre. Le hablé entonces y me llevó por los aires, antes que Saruman se diera cuenta. Yo ya estaba lejos cuando los lobos y los orcos salieron por las puertas de Isengard en mi persecución.
‘¿Hasta dónde puedes llevarme?’, le pregunté a Gwaihir.
‘Muchas leguas -me dijo-, pero no hasta el fin de la tierra. Me enviaron para llevar noticias y no cargas.’
‘Entonces tendré que conseguir un caballo en tierra -dije-, y un caballo de veras rápido, pues nunca en mi vida tuve tanta prisa.’
‘Si es así te llevaré a Edoras, donde reside el Señor de Rohan -me dijo-, pues no está muy lejos.’"
(El Señor de los Anillos, "El Concilio de Elrond")

Como se puede comprobar, en el texto definitivo de El Señor de los Anillos, sigue presente el hecho de que las Águilas (o, matizando, las Grandes Águilas) tienen la capacidad del habla.
Pero el poseer esta capacidad, ¿implica que por ello han de ser Maiar?

"Sin embargo, Manwë envió espíritus Maiar en forma de Águilas para que moraran cerca de Thangorodrim, y vigilaran todo lo que hacía Melkor y ayudaran a los Noldor en casos extremos." (El Anillo de Morgoth, "Los Anales de Aman", nota 169)

Esta nota parece indiscutible, en ella se asegura que las Águilas eran espíritus Maiar. Ya no hay dudas... ¿o sí las hay?
En la misma nota, al final, Christopher Tolkien señala que, en lo referente a la relación Águilas-Maiar, se deben consultar otro texto posterior. ¿Y qué se dice en ese texto?; pues resulta que, al menos en parte, aclara el enigma (aunque introduce una cuestión nueva):

"(4) ¿Qué pasa con las bestias y aves que piensan y hablan? Se han adoptado, más bien a la ligera, de otras mitologías menos ‘serias’, pero tienen un papel que no puede suprimirse. Se trata de verdaderas ‘excepciones’ y no se utilizan con frecuencia, pero lo suficiente como para mostrar que constituyen una característica conocida del mundo. Todas las criaturas las aceptan como naturales, cuando no como habituales. No obstante, las verdaderas criaturas ‘racionales’, los ‘pueblos parlantes’, son todos de forma humana/humanoide. Solo los Valar y los Maiar son inteligencias que pueden asumir formas de Arda a voluntad. Huan y Sorontar podrían ser Maiar, emisarios de Manwë. Pero por desgracia en El Señor de los Anillos se dice que Gwaehir y Landroval son descendientes de Sorontar." (El Anillo de Morgoth, "La Transformación de los Mitos", Texto VIII (Orcos))

Se aclara aquí que la capacidad del habla es una característica ciertamente excepcional, pero que se trata de algo más o menos aceptado como "normal" en la Tierra Media. Y cita también un hecho muy importante: Sorontar (el nombre que recibía Thorondor en los textos antiguos) no puede ser un Maia, pues tiene descendencia. Así se dice en ESdlA:

"Los de Mordor levantaron la vista, preguntándose qué podía significar aquella señal. Y vieron venir a Gwaihir el Señor de los Vientos, y a su hermano Landroval, las más grandes de todas las Águilas del Norte, los descendientes más poderosos del viejo Thorondor, aquel que en los tiempos en que la Tierra Media era joven, construía sus nidos en los picos inaccesibles de las Montañas Circundantes." (El Señor de los Anillos, "El Campo de Cormallen")

Este punto es de vital trascendencia y, aunque será tratado en una FAQ específica, conviene hacer aquí una breve referencia.
Algunos dirán (y con razón) que Melian era una Maia, y que tuvo una hija que se llamó Lúthien; pero también hay que señalar que es la excepción que confirma la regla, puesto que:

"Sólo Melian, de todos estos espíritus adoptó forma corpórea, no sólo como vestidura sino como morada permanente con forma y poderes similares a los de los Elfos. Lo hizo por amor a Elwë, y le fue permitido, sin dudas porque su unión ya se había predicho en el principio de las cosas y estaba entretejida en el Amarth del mundo, cuando Eru concibió a sus hijos, los Elfos y los Hombres, tal como se cuenta (a la manera de sus hijos y de acuerdo con su capacidad de comprensión) en el mito llamado La Música de los Ainur." (Los pueblos de la Tierra Media, "La marca de Fëanor", nota 53)

Melian fue en verdad una excepción en un doble sentido. Por un lado fue el único de entre los Ainur que tomó verdadera forma física, y por otro fue el único de entre los suyos que tuvo descendencia. Esta excepción era, como hemos visto, un designio divino del propio Eru, pues tenía previsto que tal unión tuviera lugar.
Pues entonces, si como parece comprobado los Maiar no podían tener descendencia, Thorondor no podía ser de naturaleza Maia, pues él sí que la tuvo.
Pero es que, además, Tolkien también escribió lo siguiente:

"En resumen: creo que debe asumirse que el ‘habla’ no constituye necesariamente un signo de la posesión de un ‘alma racional’ o fëa... Lo mismo se puede decir de Húan y las Águilas: los Valar les enseñaron a hablar y los elevaron a un nivel superior, pero seguían sin tener fëar." (El Anillo de Morgoth, "La Transformación de los Mitos", Texto VIII (Orcos))

Como vemos, aquí se explica que su capacidad para el habla es un regalo que les fue dado por los propios Valar, y al asegurar que no poseen un "alma racional" o fëa, se está negando una posible procedencia Maiar para las Águilas. Y no sólo eso, sino que prácticamente se desecha la idea de que pudiesen ser morada de "espíritus venidos de lejos".
Pero entonces, si se admite que las Grandes Águilas no son de naturaleza Maiar... ¿qué son en realidad?

"[Así] se hicieron preguntas acerca del destino y la muerte de los Hombres. Todas [léase También] acerca de otras razas ‘parlantes’, y por tanto ‘inteligentes’: Ents, Enanos, Trolls, Orcos y las bestias parlantes, como Huan o las Grandes Águilas." (El Anillo de Morgoth, "Quenta Silmarillion Posterior, Leyes y Costumbres de los Eldar", Nota I)

Pues sí... las Águilas sólo son "bestias parlantes". Y además, por si quedase alguna duda, tenemos otra cita en la que se dice:

"Pero los kelvar pueden volar o defenderse, lo que no es posible entre las cosas que crecen como los olvar. (p. 56): en B hay una nota en el margen junto a kelvar, ‘animales, todas las criaturas que se mueven’." (La Guerra de las Joyas, "De los Ents y las Águilas")

Como se ha visto antes, las Águilas se cuentan entre los kelvar, y aquí se nos recuerda que los kelvar no son otros que los animales, luego...
Pero, si son animales, nos surgen las dudas: ¿acaso no son las Águilas de la misma naturaleza que los Ents?; y entonces, ¿no están habitadas por espíritus venidos de fuera, tal y como sucede con los Ents?
La respuesta es bien sencilla, el texto con que comienza esta explicación corresponde a una época posterior a la redacción de "La Transformación de los Mitos", y por tanto la idea originaria de que las Grandes Águilas estuvieran habitadas por espíritus sigue vigente y es, por tanto, válida.
Se puede concluir entonces que las Grandes Águilas, aun perteneciendo a la especie animal (kelvar), estaban habitadas por "espíritus venidos de lejos", siendo elevadas a un nivel superior por los Valar, que les proporcionaron la capacidad del habla y, según parece por su comportamiento, les dieron también una inteligencia muy superior a la de los otros olvar.
29/06/2005 21:08 Enlace permanente. sin tema Hay 1 comentario.

¿Qué hay más allá de los Puertos Grises?

puertos grises.JPG"Frodo besó entonces a Merry y a Pippin, y por último a Sam, y subió a bordo; y fueron izadas las velas, y el viento sopló, y la nave se deslizó lentamente a lo largo del estuario gris; y la luz del frasco de Galadriel que Frodo llevaba en alto centelleó y se apagó. Y la nave se internó en la Alta Mar rumbo al Oeste, hasta que por fin en una noche de lluvia Frodo sintió en el aire una fragancia y oyó cantos que llegaban sobre las aguas; y le pareció que, como en el sueño que había tenido en la casa de Tom Bombadil, la cortina de lluvia gris se transformaba en plata y cristal, y que el velo se abría y ante él aparecían unas playas blancas, y más allá un país lejano y verde a la luz de un rápido amanecer."
(El Señor de los Anillos, "Los Puertos Grises")

Al leer este párrafo del último capítulo del libro muchos han pensado (y piensan) que el viaje de Frodo y sus compañeros no es más que una analogía de la muerte. Eso fue lo que debió pensar el redactor jefe de un periódico que se puso en contacto con Tolkien en 1956, pues el Profesor, en la extensa carta que le envió como respuesta, se preocupó de aclarar ese punto:

"La travesía de el Mar no es la Muerte" (Carta nº 181)
Entonces, si no es la muerte, si se trata de un auténtico viaje, ¿a dónde fueron?

Antaño las Tierras Imperecederas, Aman y Tol Eressëa, estaban al otro lado del Gran Mar. Allí vivían, y viven todavía, los Valar y los Maiar, y los Elfos que concluyeron el Viaje y no regresaron a la Tierra Media. Pero al término de la Segunda Edad, y por culpa de la soberbia de los Númenóreanos, el Mundo cambió, y Eru puso las Tierras Imperecederas fuera del alcance de los Hombres.
Sólo los navíos élficos pudieron desde entonces recorrer el Camino Recto, el único que dejando atrás los Círculos del Mundo permite llegar al Reino Bendecido. Fue en una de esas naves en la que embarcaron Frodo y sus compañeros en los Puertos Grises, y la que los llevó hasta las costas de Tol Eressëa.

Pero entonces la duda que surge ahora es la contraria: ¿Bilbo, Frodo y Sam, y Gimli más tarde, se convirtieron en inmortales por el hecho de morar en las Tierras Imperecederas?
Aquí de nuevo la respuesta es no, un no rotundo, y lo cierto es que muchos nos hemos sentido desilusionados cuando lo supimos.

Tolkien puso un especial interés en que no quedasen dudas al respecto, y esto se puede comprobar por las numerosas referencias que figuran en las Cartas (lo que demuestra también el gran interés que siempre despertó este tema):

"Frodo fue enviado o se le permitió cruzar el Mar para curarlo, si eso era posible, antes de morir. Tendría que irse finalmente: ningún mortal podía, o puede, morar por siempre en la tierra o dentro del Tiempo." (Carta nº 246)

"Pero en esta historia se supone que pueden haber ciertas excepciones raras (¿legítimamente supuestas?, siempre parece haber excepciones); y de este modo ciertos mortales que han desempeñado un gran papel en los asuntos de los Elfos, pueden ir con ellos al Hogar de los Elfos. Así, Frodo (por don expreso de Arwen), Bilbo, y finalmente Sam (como fue presagiado por Frodo); y como única excepción, Gimli el Enano, por ser amigo de Legolas y servidor de Galadriel. No he dicho nada de ello en este libro, pero la idea mítica que está por detrás es que para los mortales, puesto que su especie no puede nunca alterarse para siempre, ésta es estrictamente sólo una recompensa temporal: una curación y compensación de los males sufridos. No pueden quedarse allí para siempre, y aunque no están en condiciones de volver a la tierra mortal, pueden y han de morir por libre voluntad y abandonar el mundo." (Carta nº 154)

"Porque como los emisarios de los Valar claramente le informan, el Reino Bendecido no confiere la inmortalidad. La tierra está bendecida porque los Bienaventurados viven allí, no viceversa, y los Valar son inmortales por derecho y naturaleza..." (Carta nº 156)

"Siendo la Inmortalidad y la Mortalidad dones especiales de Dios para los Eruhíni (en cuya concepción y creación los Valar no tuvieron parte alguna), debe suponerse que ninguna alteración de especie fundamental podía ser efectuada por los Valar aun en un caso único: los de Lúthien (y Tuor) y la situación de sus descendientes fue un acto directo de Dios." (Carta nº 153)

"...a Frodo, por gracia especial, se le concediera una estancia purgativa (no penal) en Eressëa, la Isla Solitaria a la vista de Aman..." (Carta nº 297)

"En cuanto a Frodo u otros mortales, sólo podían morar en Aman por un tiempo limitado. Los Valar no tenían el poder ni el derecho de conferirles inmortalidad." (Carta nº 325)

El resumen es sencillo: Bilbo, Frodo, Sam y Gimli no dejaron de ser mortales, y como tales han de morir. Pero ¿quién sabe?, quizá en el Reino Bendecido el tiempo tenga otra medida desde que desapareció de la faz de la Tierra; a lo mejor los tres alegres Hobbits y el señor Enano siguen hablando largamente de sus aventuras.
29/06/2005 20:56 Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

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Lothlórien y los Enanos

xx.JPGDesde los tiempos del Gran Viaje había Elfos viviendo en los Valles del Anduin, así que es probable que conocieran a los Enanos (por la cercanía de Moria) aún antes que los Elfos de Beleriand. De hecho, los Enanos hablan al Rey Thingol de los sirvientes de Morgoth "en la tierra del este de las montañas, y vuestros antiguos parientes, que habitan allí, huyen de las llanuras a las colinas" (S,123).
Eso demuestra que se conocían, y también sugiere algún tipo de alianza similar a la de Beleriand, e incluso más necesaria porque los Nandor de esa zona no contaban con la ayuda de Thingol (ni, más adelante, con la de los Noldor): "Era un pueblo de los bosques y no tenían armas de acero, y la llegada de las bestias salvajes del norte los llenó de espanto" (S,125).
En la Segunda Edad, la fundación de Eregion marcó un hito en la relación de Noldor y Enanos. Muchos Noldor cruzaban las Montañas y visitaban Lórien, lo que seguramente estrechó los lazos entre Lórien y Moria. Muestra de ello es que, en la guerra entre Sauron y los Elfos, las fuerzas de Lórien acudieron aliadas con las de Moria en auxilio de Eregion. Tras la batalla, parte de los supervivientes de Eregion fueron a vivir a Lórien, lo que favoreció aún más la amistad con Moria: al final de la Segunda Edad, de nuevo los dos pueblos acudieron juntos a la llamada de la Última Alianza.
La Tercera Edad comenzó con mil años de paz, durante los cuales ambos pueblos se dedicaron a sus asuntos, seguramente con algún que otro intercambio comercial.
Pero la aparición de la Sombra en el Bosque Negro supuso una mejora de relaciones, tanto a nivel comercial (Lórien volvía a necesitar metales para armas) como personal (los Elfos se veían amenazados, pero al menos sabían que tenían las espaldas cubiertas por un enemigo feroz de los Orcos). Pasaron los siglos, en medio de un clima de peligro creciente, y todo parece apuntar a que Lórien y Moría se llevaban todo lo bien que se puedan llevar Elfos y Enanos. Pero entonces apareció el Balrog.
Un buen día, los Elfos (que bastante ocupados estaban con Dol Guldur) ven que sus aguerridos vecinos huyen abandonando las estancias de sus antepasados y diciendo no-se-qué de un Daño de Durin. Ya sé que el Balrog era un enemigo realmente poderoso, pero entonces nadie (ni siquiera los propios Enanos) sabía qué era: Podría ser un troll de las cavernas, un orco o cualquier otra cosa[1] y que la excesiva dependencia psicológica de los Enanos hacia sus líderes les hiciera retirarse sin presentar batalla (como hicieran las huestes de Azaghâl en la Nirnaeth Arnoediad).[2]
Obviamente, eso sembró el caos entre los Elfos. Muchos huyeron hacia el mar, incluso algunos que preferirían quedarse en Lórien, como el rey Amroth (y como él, seguramente muchos de los que hasta entonces defendían Lórien de la Sombra de Dol Guldur).
Los que se quedaron, desprotegidos ante un mal cada día mayor cayeron en el viejo tópico de echar la culpa de la situación a alguien (no necesariamente culpable). En este caso, el chivo expiatorio evidente eran los Enanos: "antes estábamos mal, pero desde que se han ido (vete tú a saber por qué) y nos han dejado tirados, todo va aún peor" (y no les faltaba parte de razón). Así que parte de la población pasó a considerar a los Enanos como gente poco de fiar.
Al llegar Galadriel y Celeborn para organizar la defensa del reino, la opción más clara frente a un enemigo arrolladoramente superior en número era aislarse: [3]la población se traslada a lo más profundo del bosque y se establece una férrea vigilancia sobre las fronteras, con una consigna clara: "No permitimos que ningún extraño espíe los secretos del Naith. A pocos en verdad se les ha permitido poner aquí el pie" (CA,466). Dada la desconfianza de parte de la población hacia los Enanos, a estos también se les considera "extraños".
Pasan los años. El aislamiento provoca más temor al exterior, y que posibles aliados (como por ejemplo Rohan) consideren a Lórien una tierra de brujería, lo que acentúa aún más el aislamiento: Lórien queda rodeado de enemigos, sin ayuda y sin una eventual ruta de escape hacia el Mar.
A todo esto, llega Gimli, "el primer Enano que contempla los árboles del Naith de Lórien desde el Día de Durin" (CA,470) (creo que con esto quiere decir 'desde el día de todo el jaleo del Daño de Durin', esto es, desde hace 1038 años)[4] y lógicamente, se le aplica la ley.
Pero su llegada puso en evidencia que no todos estaban de acuerdo con la antigua ley. Así Haldir (que formaría parte de esa rama más abierta) se ve obligado aplicarla, pero buscando la manera de dejar pasar a Gimli, y cuando éste protesta le responde: "Tienes razón. Pero es la ley. No soy dueño de la ley, y no puedo dejarla de lado. Ya he hecho mucho permitiéndote cruzar el Celebrant" (CA.466).
Además hay que destacar la influencia de esta corriente: los compañeros de Haldir no se oponen, a pesar de que forman parte de aquellos que no salían de Lórien (lo que, a priori, les hace pertenecer a la parte más aislacionista de la población).
Otra muestra de esa división de opiniones son los propios Celeborn y Galadriel. Así, Celeborn pertenece al ala anti-enana más dura (aunque sus problemas con los Enanos venían de antes), como demuestran las palabras que dirige a Gimli (aunque, eso sí, las dijo en un momento de exaltación): "... si hubiese sabido que los Enanos habían reanimado este mal en Moria, yo te hubiera impedido pasar por las fronteras del norte, a ti y a todos lo que iban contigo." (CA,478). Es decir, se achaca a los Enanos el mal de Lórien, y si se llega a saber que era un enemigo tan fuerte, el aislacionismo hubiera sido mayor (y no sólo contra los Enanos).
Pero casi nadie debía ser tan radical, debido a la influencia de la rama más abierta, encabezada por Galadriel: no sólo reprende a Celeborn por sus palabras, sino que además, en la despedida a la Compañía del Anillo, dice "¡Escuchad vosotros, Elfos! Que nadie vuelva a decir que los Enanos son codiciosos y antipáticos" (CA,505). Es decir, en esta época lo peor que se llamaba a los Enanos era "codiciosos y antipáticos" (y no se puede negar que sí lo son, unos más que otros).
Resumiendo, había una ley fronteriza dictada contra un exterior que se veía como una amenaza (de hecho la gran mayoría de las veces lo era), y unas circunstancias especiales (quizás junto con las antiguas disputas entre Elfos y Enanos) hicieron que esa ley también se aplicara a Enanos.
Pero en la época de Gimli tan sólo se seguía aplicando por un cierto inmovilismo (inherente a todas las culturas élficas) unido a la influencia de algún elemento radical y la inminencia de una guerra que amenazaba con arrasar el reino, aunque buena parte de la población ya no estuviera tan de acuerdo con esa ley o se mostrara abiertamente en contra.
Así que no es que los Galadhrim fueran racistas, de lo más que se les puede acusar (y a Haldir menos que a otros) es de exceso de desconfianza: pero ya se sabe que "nada revela tan claramente el poder de Señor Oscuro como las dudas que dividen a quienes se le oponen" (CA.468).
27/05/2005 07:20 Enlace permanente. sin tema Hay 1 comentario.

Armas con nombre propio

Espadas1.JPG- Glamdring, la Martilla Enemigos (Demoledora)
Glamdring, según las explicaciones de Elrond, es una espada legendaria que había pertenecido al rey de Gondolin. El nombre de esta espada, en la lengua de Gondolin es "Martilla Enemigos", aunque los trasgos (orcos) simplemente la denominaban "Demoledora". Con esta espada Gandalf luchó en la Batalla de los Cinco Ejércitos y también es con ella con la que se enfrentó y mató al Balrog de Moria. Al tratarse de un arma forjada para ser utilizada en las guerras contra los orcos, es un arma muy conocida y, sobre todo, temida por estos últimos. Además, la hoja tiene una virtud muy "especial": brilla con una luz intensa cuando hay orcos cerca.

- Sting (Aguijón; Dardo)
El puñal con el que se queda Bilbo, sin embargo, y al contrario de lo que ocurre con las dos espadas, no tiene un nombre inscrito en runas antiguas. El nombre de "Aguijón", le será dado por el mismo Bilbo, cuando lo utiliza en el enfrentamiento con las arañas del Bosque Negro. Al igual que Glamdring, brilla con una tenue luz pálida cuando hay orcos en los alrededores.
Bilbo conserva su espada y se la lleva consigo a Rivendel cuando, tras la celebración de su 111 cumpleaños, decide marcharse. Tras el Concilio de Elrond, cuando Frodo es designado portador del Anillo, Bilbo decide entregarle a su sobrino la cota de Mithril y a Dardo, la espada que tanto servicio le había prestado en sus aventuras, pues la espada que a Frodo le había dado Tom Bombadil procedente de los Túmulos, se había roto en el vado. Aguijón (o Dardo) es, por tanto, la misma espada con la que Sam hiere a Ella-Laraña y que finalmente, aunque con reticencias, Frodo vuelve a aceptar para lucirla en la coronación de Aragorn.

- Narsil/Andúril
Narsil (su nombre procede del Quenya y la traducción literal sería la de Sol-luna*)
La espada de Elendil que estremecía de miedo a Orcos y Hombres, porque resplandecía a la luz del sol y de la luna, fue forjada por Telchar, el herrero de los artesanos de Nogrod de mayor renombre. Según lo que podemos leer en "El Silmarillion", la espada se quebró bajo el propio cuerpo de Elendil cuando éste es muerto por Sauron en la batalla de la Última Alianza, a finales de la Segunda Edad. Sin embargo, Isildur, hijo de Elendil, con un último y desesperado esfuerzo logra cortar el dedo con el Anillo a Sauron, utilizando para ello la empuñadura de Narsil.
Una vez que Isildur muere, traicionado por el Anillo, los fragmentos de la espada se conservaron y fueron pasando de generación en generación entre los herederos de Isildur. E incluso cuando los otros bienes ya se habían perdido, los herederos continuaron guardando la espada como un tesoro, pues se decía entre ellos que esta espada sería templada de nuevo cuando reaparezca el Anillo, el Daño de Isildur.
De esta forma, la espada quebrada de Elendil se conservó hasta que llegó finalmente a las manos de Aragorn, legítimo heredero de Isildur. Y es con Aragorn con quien se cumple lo que se había predicho. Tras el Concilio de Elrond, los herreros de los Elfos que permanecían en Rivendel, forjaron la espada de nuevo y grabaron sobre su hoja el dibujo de siete estrellas, entre la Luna creciente y el Sol radiante, y alrededor trazaron muchas runas; pues Aragorn hijo de Arathorn iba a la guerra en las fronteras de Mordor. Una vez reforjada, la espada fue nuevamente brillante, tal y como lo fue antaño: era roja a la luz del sol y fría a la luz de la luna, y tenía un borde duro y afilado. Es en este momento cuando Aragorn decide darle un nuevo nombre a la espada de sus antepasados, y la llamó Andúril, Llama del Oeste.
Así pues, cuando Aragorn parte desde Rivendel con la Compañía, ya porta consigo a Andúril, para la cual en Lórien recibe como regalo de Galadriel y Celeborn una vaina que estaba adornada por flores y hojas entretejidas de oro y plata y por numerosas gemas dispuestas como runas élficas en las que se leía el nombre y el linaje de la espada.
Con esta espada, Aragorn lucha en Moria, en Helm, en Pelennor y en Morannon, y los hombres que la reconocían reanimaban sus corazones al ver que la espada que estuvo rota iba de nuevo a la batalla, pues sabían entonces que el heredero de Isildur había vuelto para reinar de nuevo entre los Hombres.
18/05/2005 23:41 Enlace permanente. sin tema Hay 1 comentario.

Reina Bethuriel

bethuriel2.JPGElla fue la esposa de Tarannon Falastur, el duodécimo rey de Gondor. Vestía solo de negro y plata y odiaba todos los colores y los adornos. Vivía en el palacio de Osgiliath, en los cuartos vacíos y en el jardín de cipreses y tejos, rodeada de extrañas estatuas. No soportaba el olor y el sonido del mar y por lo mismo, no le gustaba la casa que su marido construyera en Pelargir, a las orillas del río Anduin.
No sentía amor por nadie y nunca le dio un hijo a Tarannon. Con los únicos que platicaba era con sus gatos, que eran nueve negros y uno blanco. Los mandaba a que descubrieran todos los secretos de Gondor y después ella leía sus memorias. Todos los hombres de Gondor temían y odiaban a los gatos y los maldecían cuando los veían pasar.
El rey la mandó embarcar con sus gatos y dejó el barco a la deriva. La última vez que vieron el barco fue cerca de Umbar, con dirección al sur. Su nombre fue borrado del Libro de los Reyes, pero ella no fue olvidada - ni sus gatos - por el pueblo de Gondor y sobrevivió como una leyenda.

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Reina cuyos gatos eran proverbiales por su habilidad para encontrar el camino de regreso a casa. Era la esposa de Tarannon Falastur, decimosegundo Rey de Gondor y vivía en la Casa del Rey en Osgiliath, llena de odio por los sonidos y los olores del mar y la casa que Tarannon levantó bajo Pelargir. Sólo vestía de negro y plata y tenía nueve gatos negros y uno blanco, sus esclavos, con los cuales conversaba y los mandaba a espiar. Ningún hombre en Gondor se atrevía a tocarlos, todos les tenían miedo y los maldecían al pasar. Se dice que su nombre fue borrado del Libro de los Reyes y que el Rey Tarannon la hizo embarcar sola con los gatos y la hizo viajar a la deriva por el mar a favor de un viento del norte. El barco fue visto por última vez frente a Umbar bajo la hoz de la Luna, con un gato en el palo mayor y otro como mascarón de proa.

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Ya, ahora tengo todo ordenado ^O^ este blog kedará solo para material de tolkien n_n asi ke todo texto ke nah ke ver con el creador de ESDLA lo voy a trasladar a mi blog de relatos http://blogia.com/sleeping_beauty
Y si kieren saber como muto a diario XDDD osea, el verdadero diario de vida online esta es la direc http://spaces.msn.com/members/hojadeplata

Namárië
18/05/2005 22:59 Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.


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